¿Quiénes serán los perdedores el Día del Juicio?
Ciertamente ha de perder ese día quien pierda su ingreso al Paraíso por haber seguido sus pasiones en el mundo, por haber cometido el mal, por haber llevado una vida de opresión y extravío. Dice el Corán:
Se dirá a los impíos: "¡Gustad el castigo eterno! ¿Se os retribuye por otra cosa que por lo que habéis merecido?" (10:52)
"Mientras que aquéllos cuyas obras pesen poco perderán, porque obraron impíamente con Nuestros signos". (7:9)
"A los que no creyeron y desviaron a otros del camino de Alá, les infligiremos castigo sobre castigo por haber corrompido".(16:88)
"Ese día ¡ay de los desmentidores,
que parloteaban por pasar el rato!
El día que se les empuje, violentamente, al fuego de la gehena:
"¡Éste es el fuego que desmentíais!
¿Es, pues, esto magia? ¿O es que no veis claro?
¡Arded en él! Debe daros lo mismo que lo aguantéis o no. Sólo se os retribuye por vuestras obras". (52:11-16)
"Así retribuiremos a quien haya cometido excesos y no haya creído en los signos de su Señor. Y el castigo de la otra vida será más cruel y más duradero". (20:127)
"Que tomaron su religión a distracción y juego, a quienes la vida de acá engañó". Hoy les olvidaremos, como ellos olvidaron que les llegaría este día y negaron Nuestros signos". (7:51)
Éstas y muchas otras aleyas del Corán establecen claramente el Castigo para los incrédulos, los que niegan a Dios y Sus signos, así como al otro mundo. El acto de la negación es la peor de las opresiones, pues incita al hombre a apegarse a las cosas materiales del mundo y a dejar de lado toda buena acción. Una mirada al estado de las sociedades occidentales nos pueden dar una idea de lo que el ateísmo trae para el ser humano: corrupción, degradación, inmoralidad, perversidad, desenfreno, etc.
En cuanto a los ateos que hayan realizado buenas obras en su vida, ellos no completaron su objetivo y no alcanzaron su meta que es la fe. Ellos desperdiciaron sus vidas y fueron injustos consigo mismos y con Su Señor, Quien los creó y brindó todo el sustento, las provisiones, la salud y todo cuanto disfrutaron en la vida del mundo. Luego, ellos no serán tratados injustamente en lo absoluto, puesto que no aguardaban recibir ninguna recompensa en el otro mundo.
Con respecto a quienes fueron creyentes pero obraron el mal, oprimiendo a otros y realizando maldades sin arrepentirse ni enmendar su conducta… ¿Dónde está su fe? La fe del hombre se pone de manifiesto en sus acciones. Tal persona no podrá utilizar el argumento de la fe para su salvación, pues ese Día, las acciones se corporizarán y nadie podrá ocultar sus verdaderas intenciones, su verdadera naturaleza interior.
Continuará…